¿De que consta un sistema de alarma típico?

Una instalación básica precisa detectores volumétricos, uno en cada estancia con acceso directo al exterior o entradas, además de un contacto magnético en la puerta de entrada y en ocasiones de alguún detector contra la rotura de cristales.
Se precisa de una centralita, teclado de mando, sirena exterior y/o interior y una batería que garantice el mantenimiento del sistema en caso de fallo en la corriente alterna. Dependiendo de la instalación y sistema elegido, se pueden agregar muchos más accesorios.